La fiscalía no quiso salvar a la enfermera
No quisieron levantarle la denuncia y ahora está en el cementerio. Hablo de la enfermera Catalina, quien acudió a la Fiscalía del Estado, Centro de Justicia para las mujeres, a pedir la protección de la justicia, y no le creyeron ni se la dieron.
Le dijeron los funcionarios de la dependencia que no había pruebas suficientes, aun cuando ella mostró las conversaciones telefónicas donde la amenazaba su pareja.
El desenlace usted lo conoce, ella se metió a una carnicería en Tonalá para refugiarse de la persecusión del Pedro Ivan ENE que finalmente le dio de tiros en la cabeza delente de todos.
El sujeto ya está detenido, lo agarraron en su huida en San Martín Hidalgo, pero eso no repondrá la vida de la joven mujer.
El fiscal del estado, Salvador de los Santos, simplemente dijo que no había denuncia sobre la amenazas del criminal, pero dijo que habrá una investigación.
Por lo pronto los familiares de Catalina, dicen que si fue a pedir la protección de la ley, pero no lo hicieron caso y ahora pasó lo que pasó.De resultar cierto, ahora pesa sobre la fiscalía un crimen que se pudo evitar, por la indolencia de sus funcionarios, y ello exigiría una severa sanción incluso con cargos penales contra los responsables de ejercicio indebido de sus funciones y el consecuente desenlace fatal

