Le echan la culpa a Tlajomulco de contaminar el agua.
Alfaro, a su estilo, prefirió ignorar el asunto, y dejar que pasaran las semanas hasta que volvió a salir el agua mas o menos clara.
Hoy al gobierno de Pablo Lemus también le está generando crisis pues de nuevo llega agua café a las casas de los tapatíos. Si, esa agua con la que nos lavamos los dientes, con las que nos bañamos y con la que lavamos los platos en los que comemos.
Y aunque los actores son diferentes -hay otro director del SIAPA y otro gobernador-, el resultado es el mismo. Agua sucia.
Primero, dijeron que el agua era pefectamente potable aunque estuviera café, irresponsablemente dijeron que no representa riesgos a la salud y que todo pasará.
Pero luego le cambiaron. Y ahora dice el gobernador que encontraron que particulares y hasta algunas dependencias de gobierno están contaminando las aguas del SIAPA echando sus resíduos. Dice que en Tlajomulco encontraron por lo menos ocho puntos donde arrojan agua sucia de la limpia. Y advierte, se les va a multar.
¿Entonces que? ¿era totalmente segura o no el agua del siapa en nuestras casas?
Lo cierto es que de nuevo el gobierno del estado está cargando con el lastre de las críticas de la gente por la incapacidad de cumplir con su tarea. Y atrapado entre que no hay dineor para solucionar las cosas, y la gente no permitirá un incremento de las tarifas con el agua como la mandan y con el manejo del organismo, como lo manejan.

