Mas errores en el manejo de la crisis del agua en Gdl
Pues la volvieron a regar.
Esta vez fuer diferente, pero el Gobierno de Jalisco volvió a actuar mal, producto de que ellos solos se amarraron de pies y manos para la segunda manifestación contra el agus sucia.
Pero vamos por partes: la primer regada fue haber ignorado el problema de fondo que es el agua puerca, dejaron que creciera mientras los asesores del gobernador le decían que no hiciera caso que no era un asunto de importancia.
Ello llevó a la indignación generalizada de los tapatíos, y alli vino la segunda regada, pues atendieron la manifestación con las patas, le echaron chorros y gases a gente inocente, y luego el gobernador tuvo que salir con cara desencajada a ofrecer disculpas.
Para la segunda manifestación, dieron órdenes a la policía de dejar a los manifestantes que hicieran lo que quisieran, para no volver a meterse en problemas como en la primera. Pero los opositores leyeron muy bien la circunstancia y posición del gobiernod e Jalisco.
Fue un ataque perfectamente orquestado, dicen que fue el bloque negro, pero a mi me parece mas bien que alguien organizó perfectamente planeada la violencia, la quema de puertas de edificios históricos, el uso de explosivos, martillos, y bates, y todo coordinado.
A los participantes les compraron jerseys pirata de equipos de futbol, principalmente de Chivas, América y de la U de G.
Y ya no disimularon, llegaron todos juntos portando las camisetas de fubol, Chvas y América juntos, unidos por la violencia, todos con los rostros tapados y cumpliendo ordenes de quien sabe quien. Ojalá algun día lo sepamos.
Dañaron seriamente los edificios públicos históricos, como Palacio de Gobierno donde no solo grafitearon todo, sino que rompieron ventanas, vitrales y puertas las que luego incendiaron, Lanzaron al interior artefactos explosivos y bombas molotov.
Luego el Palacio Llegislativo, el Congreso del Estado sufió el ataque donde si lograron incendiar la puerta de ingreso y tuvieron que intervenir bomberos para apagarlo. Y el poder judicial no se escapó, también le prendieron fuego a la puerta de entrada.
La policía solo detuvo a cinco sujetos, los que quemaron la puerta del Congreso, unos verdaderos delincuentes y alborotadores profesionales, traían artefactos explosivos y una camioneta robada.
Pero hubo otros encapuchados que se mantuvieron en el centro de Guadalajara hasta altas horas de la noche atacando los inmuebles del gobierno, ya sin recordar que la exigencia de la gente era agua limpia.
Por cierto, antes de la presencia de esos porros había nueve mil 500 personas marchando hacia Palacio de Gobierno que tuvieron que parar en el llamado Parque Rojo cuando se dieron cuenta de la presencia de gente violenta que venía a reventar la manifestación. No avanzaron hasta que los alborotadores se apartaron, pero al final se apropiaron de la situación de nuevo y no hubo autoridad que lo impidiera.
El Gobierno de Jalisco de nuevo se vio mal, ahora por no actuar, ahora por no aplicar la ley, por dejar el centro a la ley de nadie, por no cuidar el patrimonio que es de todos, y todo por el miedo que al parecer tiene el gobernador a empeorar su ya muy deteriorada relación con la gente a la que gobierna.

