Era un costal de celos el agresor de Melanie
Resulta que este sujeto, contínuamente le extraía sangre a su novia para mandarla analizar ¡para asegurarse que no le fuera infiel!
Increíble, claro no hay manera de determinar una infidelidad por las pruebas hemáticas, pero si para ver si tiene alguna enfermedad de transmisión sexual.
Tras la primera audiencia, se dio a conocer que Christian N solía lo hacía con frecuencia, con el argumento de que era para realizar prácticas profesionales y análisis preventivos de enfermedades, pero el joven usaba las muestras para hacer exámenes de Infecciones de Transmisión Sexual.
O sea era un monstruo celoso, que la tenía oprimida. No es de extrañar que la relación haya llegado hasta donde llegó. Parecía increíble, que con esa carita de niño bueno, el energúmeno hubiera perpetrado tal agresión que lo puede poner tras las rejas hasta 40 años.

