Inicia la guerra comercial con Estados Unidos
Opinión / Alfonso Javier Márquez
De nada sirvió que México se bajara los pantalones, si me permiten la expresión.El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplicó el arancel de veinticinco por ciento a todo producto importado desde México y Canadá desde este martes cuatro de marzo. Pero además se burló diciendo que se les acabó el espacio a ambas naciones, algo asi como que dejarán de abusar de Estados Unidos, póbre Estados Unidos, tan débil y tan inocente.
En el caso de México, los productos afectados son vehículos y autopartes; electrónicos y maquinaria; frutas, verduras y productos agrícolas; carnes y productos cárnicos; bebidas y licores; textiles y confecciones; plásticos y productos químicos; así como acero y aluminio.
Aquí habrá que ver quién dobla las manos, pues quienes quieren vender desde México a sus clientes en Estados Unidos tienen dos opciones, o pagan ellos el arancel para que les sigan comprando, que es lo que pretende Trump, o les cobran a los compradores norteamericanos ese arancel, lo que afectará seguramente las ventas, pues habrá quien opte por mejor no comprar.
Le podrán decir como quieran, pero esto será una guerra comercial con Estados Unidos en la que el que tenga una mejor estrategia será quien salga ganando. Una guerra de esta naturaleza es en la única que podríamos competir con los gringos, nuestros productos los necesitan ellos, pero si no nos los compran, sobre todo en el área de los productos agroalimentarios, se nos echan a perder, no es simplemente decir, no les vendemos nuestro aguacate y nos lo comemos nosotros, no tenemos la capacidad ni el consumo interno suficiente. Lo que tendríamos que hacer es la tarea no hecha en tantos años que es buscar otros clientes en otros países.
Dice Trump que si queremos seguir surtiendo su industria automotriz, deberíamos poner las plantas del otro lado de la frontera y emplear norteamericanos, en primer lugar habrá que ver si quieren trabajar los gringos como trabajan los de este lado de la frontera y de los salarios ni que hablar.
Canadá también está en el mismo conflicto, pero por su lado y a ellos les impusieron un arancel extra de diez por ciento a su petróleo.
Hoy comenzaremos a ver los estragos de la obra de Trump, de entrada las bolsas cayeron y el peso perdió terreno ya frente al dólar.

