¿A donde va el pequeño comercio de México?

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La crisis climática es una realidad que afecta

a todos los sectores de la sociedad y el pequeño comercio no está ajeno a ella. La cultura

de la sustentabilidad es una ingente necesidad para garantizar la sostenibilidad de las

tiendas de barrio en el mercado. La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC)

imagina un futuro en donde, con pequeñas acciones, los comerciantes puedan transformar

sus negocios en espacios sustentables (amigables con el medio ambiente), promoviendo

un consumo responsable en sus comunidades.

“El consumo responsable no sólo implica comprar lo necesario, sino también saber comprar,

eligiendo productos que generen el menor impacto ambiental posible. Para una tienda de

abarrotes, esto puede significar ofrecer opciones de venta a granel en aquellos productos

que lo permitan para reducir el uso de empaques, incorporar proveedores locales para

reducir la huella de carbono del suministro y promover productos con embalaje

biodegradable que permitan su reciclaje y animen una economía circular de ganar-ganar”

,

explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

Además, como los clientes también juegan un papel clave en esta transición, la educación

sobre consumo responsable promovida desde la tienda con carteles informativos y tips de

consumo pueden promover buenos hábitos entre los consumidores. Un ejemplo de esto es

fomentar el uso de bolsas reutilizables, ofreciendo incentivos a los clientes que las traigan

para cancelar el uso de lo desechable, volviendo paulatinamente a la era de lo retornable.

Por otro lado, el manejo sustentable de residuos es uno de los principales retos del pequeño

comercio. Una tienda debe implementar estrategias efectivas para el correcto manejo de su

basura, como separarla en orgánica e inorgánica con base en tener contenedores que

habiliten el reciclaje y buscar hacer sinergia con empresas o asociaciones que se encargan

de recoger la basura reciclada: plásticos, cartón, vidrio y metales. El desperdicio de

alimentos también es un problema que puede y debe reducirse con una adecuada gestión

de manejo de inventario, evitando sobrecompras y ofreciendo promociones comerciales

con descuentos o 2×1 en aquellos productos que estén por caducar que permitan su rápidodesplazamiento y consumo antes de que se echen a perder para evitar que terminen en la

basura.

El beneficio del ahorro de energía eléctrica es doble, pues su uso eficaz no sólo ayuda al

medio ambiente, sino que también reduce los costos operativos del negocio. Instalar focos

ahorradores de energía y utilizar refrigeradores con tecnología inverter puede marcar una

gran diferencia en el consumo eléctrico y, desde luego, en el recibo, pues estos aparatos

de última generación ajustan su potencia según la cantidad de productos a refrigerar, lo que

les permite consumir menos energía que los modelos convencionales. Asimismo, la

instalación de sensores de movimiento en la iluminación del negocio como pasillos y

almacenes puede evitar el derroche de electricidad. Algo importante por hacer es echar

abajo la política de refrigeradores de uso exclusivo por parte de los proveedores, pactando

con las distintas compañías que permitan compartir los equipos de refrigeración entre ellos.

En un futuro no muy lejano, cada tienda podrá contar con paneles solares para reducir al

máximo el impacto ambiental en el consumo de energía, amen de generar ahorros

económicos bastantes significativos que animen un bance de resultados positivos en el

negocio.

De la misma forma, el agua es un recurso fundamental en la operación de una tienda, ya

sea para la limpieza, el uso sanitario o la preparación de algunos productos, por lo que

implementar medidas de cuidado y ahorro al consumir agua implica acciones sencillas

como la reparación inmediata de fugas en grifos y sanitarios, la instalación de dispositivos

ahorradores en los inodoros y el uso de productos de limpieza que requieran menos agua.

Estas pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia. La consigna es que todos

cuidemos el agua.

Transformar las tiendas de abarrotes en negocios sustentables no es una tarea que recaiga

únicamente en los pequeños comerciantes. Es un esfuerzo colectivo que involucra a

proveedores, clientes y comunidades. Desde elegir productos con menos impacto

ambiental hasta participar en iniciativas de reciclaje, cada acción cuenta para construir un

futuro más sustentable y amigable con el medio ambiente.

“En ANPEC visualizamos un futuro en donde los pequeños comercios sean un ejemplo de

sustentabilidad, demostrando que con pequeños cambios y todos aportando nuestro granito

de arena, es posible lograr un gran impacto a favor del medio ambiente. Enfrentar los

estragos del cambio climático y el calentamiento global requiere de compromiso y acciones

concretas y los pequeños comercios pueden ser un pilar fundamental en esta

transformación si se lo proponen y se comprometen”, recalcó Rivera.Cuidar el medio ambiente no es un estribillo y menos un discurso de moda, es una gran

responsabilidad de las generaciones actuales. Se trata de heredar un mundo habitable a

las próximas generaciones, ¡este es el compromiso de todos!

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