Se agrava crisis de Pablo Lemus por el agua puerca
Se puso peor la crisis política que enfrenta el Gobernador de Jalisco Pablo Lemus.
Un problema real, serio, que le ha causado la indignación social y el rechazo de buena parte de la gente a la que gobierna, como el agua sucia que el SIAPA envia las casas de los tapatíos fue el detonador de una manifestación, que terminó en violencia, que derivó en represión y que ahora está capitalizando la oposición y los detractores de la administración.
Estos son los hechos. Hay un problema real, que es el agua sucia en las tuberías. Se anunció una mega manifestación desde la semana pasada para protestar en contra, y el gobierno de Lemus no supo como manejar la situación y se le salió de control.
Un hecho es que la manifestación tiene un origen legítimo, la demanda de agua límpia.
Otro hecho es que hubo reventadores profesionales y la policía no supo manejar la situación, por lo que contestaron la violencia con violencia, pero llevándose entre las patas a manifestantes inocentes.
El saldo (aun sin confirmar) 12 detenidos y dos lesionados uno de ellos un policía.
La actual crísis del Gobierno de Pablo Lemus inició cuando despreció el problema del agua sucia hace mas de 18 meses. Lo engañaron, le dijeron que era un problema menor promovido por la oposición. Por ello creció el problema, aumentaron las colonias, los afectados rebasaron el millón de personas, y le reventó en las manos una crísis con episódios como los de su visita al ITESO donde le gritaron de todo, desde “nos das agua on mierda” hasta mentadas de madre.
Sabían que habría la que llamaron la “Megamanifestación” por el gua sucia y lo que hicieron fue poner mas vallas en Casa Jalisco y mas antimotines. En pocas palabras le prepararon el escenario a los grupos violentos, a las del M8, a los del bloque negro y quien sabe cuantos mas. Personas encapuchadas, armadas con piedras y fierros atacaron a los policías, y vinieron los gases lacrimógenos, los golpes y los heridos.
Dicen que no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre. Lemus conserva a su alrededor a quienes le están causando daños irreparables a su relación con la gente a la que gobierna: los que le mienten y le dicen que las cosas van bien, los que le aconsejan reacciones erraticas, pero sobre todo los que desde el puesto que ocupan no hacen su trabajo, ni mandan agua limpia, ni saben manejar una manifestación.

